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Ley de vivienda y hábitat, una apuesta para la reactivación económica del país

March 5, 2021

Luego de sortear varias dificultades, el pasado mes de enero, el Gobierno Nacional sancionó la nueva Ley de Vivienda y Hábitat, que en otras palabras, resulta ser la actualización de todo el marco normativo bajo el cual funciona el sector de vivienda.

A la luz de esta nueva legislación, se quiso dar un acceso más fácil y oportuno a los subsidios de vivienda, al tiempo que se establecieron nuevas normas con respecto a la política de vivienda rural, contribuyendo además a mejorar la capacidad de planificación territorial en los municipios.

El 2020, a pesar de ser un año enmarcado por una pandemia, afectando en gran medida el crecimiento económico y social del país; el sector de vivienda logró superar los obstáculos, alcanzando un año histórico en ventas. El detonador de dicho record tuvo que ver con las ventas de viviendas de interés social. Según Galería Inmobiliaria, el año pasado se vendieron en Colombia 176.157 unidades de vivienda VIS y No Vis. En el segmento VIS se negociaron 125 mil unidades, lo que representó un aumento del 11% en relación a 2019.

Animados por dicho comportamiento inmobiliario, el Gobierno Nacional entendió que la nueva Ley de Vivienda, debía permitirle a los municipios, poder habilitar los suelos de manera rápida para los proyectos de vivienda. De igual manera, debía contemplar las realidades financieras en la materia y por ende, brindar condiciones para que las reglas del mercado, permitieran alcanzar topes de créditos a más largo plazo. Es así, que tras su promulgación, esta ley aportó herramientas de crédito más especializadas, mejorando así los mercados de capital y desarrollando un atractivo sistema integral para la financiación de vivienda.

Para el Ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, Jonathan Malagón, “la Ley de Vivienda y Hábitat simplifica todas las intervenciones. Ahora vamos a tener subsidios VIS, No VIS; mejoramientos de vivienda, subsidios de vivienda rural y toda la oferta institucional del Estado en términos de vivienda, logrando facilitar el acceso a estos beneficios”. El funcionario agregó además, que esta normativa moderniza el sector, busca promover beneficios diferenciales para las mujeres víctimas de la violencia intrafamiliar, “permitiéndoles su autonomía económica, seguridad y bienestar material y emocional”.

Agrega el Ministro Malagón, que aquellos que se encuentran en la búsqueda de una vivienda de interés social, están teniendo un apoyo para la cuota inicial y para el pago mensual de su hipoteca. “Por otro lado, los que compran una vivienda No VIS de hasta 500 salarios mínimos, reciben 450.000 pesos mensuales durante siete años, que es una ayuda muy importante. También hay un elemento novedoso como lo es el del fiador y además, eliminamos la compensación y en lugar de producir un arbitraje lo que hicimos fue sumar esfuerzos, entonces las familias que ganan menos de dos salarios mínimos y están en caja de compensación cuentan con un estímulo de 50 salarios para la cuota inicial. Esto significa que si se va a comprar una vivienda de 100 millones de pesos, se arranca con 45 millones de inicial y un apoyo de cuatro puntos de la tasa de interés todos los meses para el pago de la hipoteca”, indicó el funcionario.

De otra parte, uno de los elementos llamativos de esta Ley, y que a mi parecer fue de los más acertados, tiene que ver con los plazos de financiación. Hoy los créditos de vivienda tienen un tope máximo de hasta en 30 años, lo que se refleja en la posibilidad de cuotas más asequibles para familias de menores ingresos. En este sentido, las entidades financieras también están desempeñando un papel importante y el mercado se ha vuelto más competitivo. El banco BBVA por ejemplo, viene otorgando desde finales del año pasado, un subsidio adicional de $5 millones para compra de vivienda. El establecimiento financiero explicó que “este beneficio aplica para el crédito de viviendas No VIS y se desembolsará a partir del octavo año del préstamo, cuando finalizan los subsidios anunciados por el Gobierno Nacional. El banco espera entregar 20.000 auxilios de este tipo en todo el país.

Adicionalmente, la nueva Ley de Vivienda y Hábitat le apunta a otros tres temas importantes: Política de Vivienda Rural, Vivienda de Interés Cultural y Ordenamiento Territorial. En el primero, lo que se pretende es brindar una atención diferencial al déficit habitacional. Palabras más, palabras menos, significa que la población rural ahora es atendida de acuerdo a su género, etnia, edad, condición de discapacidad, condición de víctima de conflicto armado o en proceso de reincorporación.

Sobre el segundo tema, ahora se define una vivienda de interés cultural a aquella cuyo diseño, construcción, financiación y criterios normativos, obedecen a costumbres, estilos de vida, mano de obra, materiales y técnicas constructivas y productivas, que estén arraigadas a cada territorio. Debe estar localizada en suelo urbano y en sitios especialmente dedicados al interés cultural.

Finalmente, en materia de Ordenamiento Territorial, el Ministerio de Vivienda reglamentó el procedimiento para realizar la concertación ambiental de los instrumentos de ordenamiento cuando más de dos autoridades ambientales cuentan con jurisdicción en el municipio o distrito formulador. Adicionalmente, clarifica conceptualmente, las definiciones de acción y actuación urbanística, el procedimiento de concertación y la adopción de planes parciales; pero además, el aprovechamiento económico del espacio público. Asimismo, un aspecto destacado en esta materia, tiene que ver con la claridad con la que ahora se cuenta, por lo menos desde lo proyectado, sobre la formulación, revisión, ajuste y modificación de los Planes de Ordenamiento Territorial, así como la participación ciudadana en estos procesos.

Esta ley, según Sandra Forero, presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, evidentemente tiene muchos beneficios para las familias del país, destacando las nuevas condiciones de financiación y celebrando los nuevos beneficios para el ordenamiento territorial, entre otros.

“La norma flexibilizó las condiciones para la venta de unidades subsidiadas. Lo cual resulta favorable para el crecimiento y el ascenso social de las familias que adquieren VIS. Esto se explica porque antes las familias beneficiarias tenían que esperar cinco años con la vivienda para poder venderla, ahora, lo puede hacer de manera inmediata”, dijo la dirigente gremial.

Con respecto a los créditos de vivienda, Forero señala que en relación a los procesos de habilitación de suelo, la ley estableció la definición de mecanismos para darle agilidad a la aprobación de los planes parciales, lo que especialmente será favorable para la construcción de vivienda nueva.

Por su parte, Federico Estrada, Gerente de la Lonja Propiedad Raíz, destacó de esta nueva Ley, los beneficios especiales que están dirigidos para los docentes y directivos docentes en modalidades de compra de vivienda nueva, usada, mejoramiento o construcción, a través del Fondo Nacional de Vivienda, Fondo Nacional del Ahorro y Banco Agrario. Así mismo, que ahora “los municipios puedan habilitar suelo de manera rápida para el desarrollo de proyectos de vivienda, precisando los procedimientos para la concertación ambiental entre autoridades, simplificando los trámites para la adopción de planes parciales.

Por el momento, se espera que el Ministerio de Vivienda termine de entregar los decretos reglamentarios que indicarán la aplicación de la Ley en los términos planteados hasta el momento.