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La importancia de conocer el valor de las especies vegetales

July 13, 2021

Existe una estimación, de que en Colombia, hay aproximadamente 24.000 especies de plantas, en las que se incluyen plantas de tipos medicinales, ornamentales, utilizadas para la industria, alimenticias, maderables, silvestres, entre otras. Sin embargo, sólo el 33% de ellas recibe un nombre común.

En los proyectos de infraestructura, el estudio de categorización y valoración de especies vegetales, durante los últimos años ha tenido un gran alcance, ya que en la actualidad, a nivel común, sólo se conoce la tercera parte de las plantas estimadas para Colombia, dentro de las cuales se han realizado estudios por lucro cesante y daño emergente a menos de 700 especies, lo que implica a futuro, mayores estudios en el área de valoración de activos biológicos.

La empresa Valorar, ha sido un aliado estratégico, ya que desde sus inicios, ha realizado estudios enfocados en el ámbito agronómico y forestal. Logrando establecer en términos relativos, el valor económico de las especies vegetales en alrededor de 50, de los 125 municipios de Antioquia. Pero también, la valoración de cultivos, es otro de los frentes más comunes que la empresa realiza.

Hablemos justamente de esta línea de negocios. Es común, que un empresario del sector agropecuario, para cumplir con las normas NIFF o para su declaración de renta, quiera conocer el valor de su cosecha o plantación, en términos reales. Es decir, no sólo la proyección económica de su producto, sino toda la plataforma completa. Katherine Maritza Vanegas, ingeniera agrónoma y profesional en avalúos de especies vegetales de VALORAR, explica que esta es una de las labores que la compañía realiza con técnicas, metodologías muy especializadas y una evaluación muy precisa, que permiten realizar con éxito una valoración de este estilo.

“Inicialmente lo que hacemos con el equipo técnico y humano, es realizar un recorrido general en sitio. Allí evaluamos las condiciones de una plantación o cultivo, revisamos los aspectos sanitarios, el control de plagas y prevención de enfermedades. Adicionalmente, diligenciamos una encuesta que analiza las acciones y procesos de cultivo. El mantenimiento y todo lo relacionado con cosecha y poscosecha. Adicionalmente, evaluamos durante el recorrido, la densidad de siembra, edad promedio, estructuras de drenaje y manejo de aguas y, además, las características del suelo, entre otros aspectos”, explicó Vanegas

Con esta información y luego de estudiar y complementar académicamente los manejos técnicos y profesionales que se deben realizar para el tipo puntual de plantación que se está evaluando, se pasa al proceso de sistematización y levantamiento de contenidos para posteriormente dar inicio al costeo. Este es una primera etapa de la evaluación que consiste en diligenciar unos formatos o tablas, en donde se evidencian las labores del cultivo entre ellas: adecuación del terreno. En ella se plasma el record histórico del área de plantación y sus antecedentes. También se tiene en cuenta la preparación previa a la siembra. Es decir, la compra de plántulas o semillas y la adecuación técnica del terreno con el trazado, los fertilizantes y otros preparativos. Adicionalmente, se incluyen aspectos relacionados con el manejo fitosanitario.

“Luego de esto, analizamos las actividades de nutrición edáfica y foliar; así como el manejo de plagas. A cada actividad le vamos estableciendo un costo y para ello, hacemos un estudio de mercado, tanto en el sitio de evaluación y sectores aledaños; pero también consultamos en el Sistema Nacional de Precios Agropecuarios del DANE, para conocer los costos asociados en el municipio donde se realiza la valoración”, indicó Katherine Maritza Vanegas.

Luego, se estudia el proceso de mantenimiento de la plantación, cosecha y poscosecha, y a cada ítem se le asigna un costo promedio. Al tener toda esa información y teniendo en cuenta los aspectos jurídicos de la Resolución 620 del Artículo 31, se establece un flujo de caja descontado la proyección futura de dicho cultivo y, al realizar el balance de cada ítem, se obtiene el valor estimado.

Las evaluaciones de especies vegetales generalmente se realizan en cultivos permanentes y transitorios. Los primeros, hacen referencia a productos como naranja, mango y café, en donde se tienen unas cosechas importantes en uno o dos periodos en el año y el agricultor no debe volver a sembrar para tener producción, ya que estas especies a lo largo de su vida, producen varias veces. Los cultivos transitorios como tomate, zanahoria, papa y piña, entre otros, son aquellos que después de cosecharlos se debe volver a sembrar para obtener producción. Existe una categoría adicional que son los pastos, especialmente para negocios asociados a ganadería, ornamentales y pastoreo, entre otros. A cualquiera de estas categorías de especies, el producto de evaluación siempre va a ser el flujo de caja descontado.

“En la compañía también hemos hecho valoraciones de cercas vivas y lo que hacemos es evaluar la siembra de plantas en un metro lineal y hacemos el estudio de mercado de la especies usadas. Le sumamos los costos de mantenimiento y establecimiento para obtener el precio. Para el caso de especies forestales, estudiamos aspectos como la altura y el diámetro promedio de esas especies, al analizar el costo comercial promedio, se obtiene el valor de la madera y mediante fórmulas, podemos conocer la vida útil de ese producto”, agregó la funcionaria.

“Pero este no es el único proceso de valoración de especies vegetales en donde VALORAR tiene una vasta experiencia. Vamos a hablar ahora de la línea de negocios, asociada a proyectos de infraestructura.

Para todos es sabido que, un proyecto de gran envergadura, especialmente los que son viales, realizan un impacto sobre su zona de intervención y necesariamente tiene afectaciones sobre terrenos y especies vegetales por donde hace su recorrido.

En Antioquia, desde hace más de cinco años, se vienen desarrollando las conocidas vías 4G. Son unas iniciativas que pretenden conectar al departamento por sus extremos. Estas son Mar 1 y Mar 2, que acercarán a Medellín al Urabá antioqueño. Pacífico 1, 2 y 3, que harán lo propio con el Valle del Cauca; mientras que Magdalena 1 y Magdalena 2, Autopistas del Nordeste y la IP Antioquia-Bolívar conectarán a la capital de Antioquia con la Costa Atlántica y a la Ruta del Sol.

La mayoría de estos proyectos tienen un avance de obra superior al 90%, algunas de ellas, fueron destrabadas por algunas dificultades financieras, pero antes de finalizar el 2021, tendremos varias de estas vías inauguradas y entregadas a la comunidad.

Lo que muchas personas no saben, es que VALORAR fue un actor destacado y un aliado para las empresas contratistas, pues el desarrollo de estos proyectos implicó tener en cuenta la valoración de las especies vegetales que se encontraban en el trayecto de las vías. “Nosotros acompañamos a estos proyectos y les ayudamos en su evaluación de las especies que se encontraban en las fincas, viviendas y terrenos por donde iban pasando estas nuevas carreteras. Esta era una información que sirvió para negociar con los propietarios de estas especies y también para los procesos de indemnización. Estas empresas son muy cuidadosas de este aspecto y además, la reglamentación colombiana les exige un manejo y respeto por el medio ambiente”, aseguró Katherine Vanegas.

Es de recordar, que por su experiencia, la empresa asesora a los constructores en normativas como la ley 1682 de 2013, donde para realizar indemnizaciones de las especies vegetales se determina el daño emergente y lucro cesante de acuerdo con las normas, criterios, parámetros, procedimientos y métodos de las resoluciones 898, 1044 de 2014 del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC y la resolución 2684 de 2015 del Ministerio de Transporte.

Para VALORAR este ha sido de uno de los procesos de más orgullo para la empresa, por este aporte desde lo técnico al desarrollo de grandes proyectos para el departamento y el país. Apoyo que se refleja en la ejecución de obras y especialmente, en el manejo valorativo de las especies que fueron impactadas durante estas iniciativas.