La Pandemia no da tregua en la recuperación de la economía y el sector inmobiliario sigue dando pelea

May 31, 2021

En la más reciente Asamblea General Ordinaria de Fedelonjas, se dieron a conocer importantes cifras sobre el comportamiento del sector inmobiliario en los últimos doce meses. Es así como el presidente ejecutivo de la agremiación, Daniel Vásquez Franco, destacó la resiliencia del sector pese a la situación pandémica del país.

Y es que el Departamento Nacional de Estadísticas DANE, aseguró que entre 2019 y 2020, hubo un crecimiento generalizado del 1,9%. “Este resultado ratifica la importancia de las actividades inmobiliarias para la economía colombiana y el enorme aporte del sector en el desarrollo de nuestro país, presentando un crecimiento siempre positivo en los últimos 10 años, especialmente en el 2020 en el que el enorme impacto de la pandemia afectó todos los sectores de la economía y a todos los habitantes de nuestro país y del mundo entero”, aseguró Vásquez Franco.

Otro elemento destacado tuvo que ver con el desempeño del precio de venta de la vivienda usada, que registró un crecimiento nominal de 2,67%, según los datos publicados por el Banco de la República y el mismo DANE. Para el líder gremial, estas cifras son el resultado del enorme esfuerzo y el compromiso de las lonjas afiliadas a la Federación y los afiliados a éstas ante los retos y desafíos que el sector tuvo que enfrentar el año inmediatamente anterior.

Para ese momento, Vásquez Franco aseguraba que “si bien el 2021 será un año que continuará presentando una positiva dinámica del mercado de vivienda, sin duda continuaremos enfrentando enormes retos para reactivar la compra y venta y el arrendamiento de inmuebles no residenciales, particularmente aquellos destinados a las actividades comerciales que se vean directamente afectadas por las medidas que adopten las autoridades para enfrentar los rebrotes de la pandemia”.

Pues bien, aunque aún no se han dado a conocer cifras oficiales sobre cómo va la economía en general en lo que va corrido del año, es evidente que los impactos del Covid 19 no dan tregua y para el caso de Colombia, las proyecciones que inicialmente estaban previstas por algunos analistas, sobre la recuperación que podría darse para los primeros meses del 2021, aún no se están dando y parece alejarse.

Para JPMorgan, el PIB de Colombia va a caer en el primer trimestre del año en curso un 0,3 %, en relación con igual periodo de 2020. Sin embargo, entre el cuarto trimestre de 2020 y el primero de 2021, hay leve crecimiento del 0,9%, según las proyecciones de esta firma, que aunque ligeramente optimistas, aún no tienen en cuenta los efectos de los nuevos rebrotes de la enfermedad que se han venido presentando. Entre tanto, Mauricio Hernández, economista de BBVA Research en Colombia, también se refirió al tema y realizó algunas proyecciones sobre el comportamiento esperado del Producto Interno Bruto para los tres primeros meses del año, ubicándolo entre un -1,3 % y -0,9 % interanual.

Claramente, hacer una proyección cuando hay tantas variables a la vez, es algo complejo, pero lo que es real, es que aún no estamos en los niveles de recuperación esperados. Los nuevos picos de Covid que ya dejan más de 78 mil colombianos fallecidos y más de tres millones de contagiados, siguen haciendo mella una frágil economía que con medidas restrictivas, de confinamiento, cierre de establecimientos comerciales, pico y cédula y ahora, manifestaciones sociales, hacen que el panorama siga siendo retador para todos.

“Todos los sectores de la economía colombiana siguen afectados por el virus chino, el renglón inmobiliario tampoco es la excepción.

Según Federico Estrada García, Presidente de la Lonja Propiedad Raíz de Medellín, “hablar de la afectación en el valor de los inmuebles y de la labor de los valuadores se hace complejísimo por diferentes aspectos: primero, no podemos perder la perspectiva que es una inversión de largo plazo y segundo, tenemos que analizar cada una de las categorías”, aseguró el dirigente gremial.

Por ejemplo el sector de la vivienda, es de los pocos que se recuperó rápidamente. Según Estrada García, para los meses más recientes, la vivienda nueva ha tenido picos históricos de ventas, mientras que la demanda de vivienda usada está ligeramente dinámica. Lo más destacado de este comportamiento tiene que ver con su valorización, ya que los precios han estado inclusive por encima de la inflación.

Para el caso de las bodegas se ha tenido una demanda estable, situación que es muy distinta a la de los locales y las oficinas, en donde se ha disminuido la demanda. En este renglón la Lonja no espera una recuperación durante este año. Para estimar su valor actual se debe hacer un análisis mucho más juicioso.

Otro aspecto para analizar, es cómo la disminución de la actividad productiva y el aumento de las cifras de desempleo, golpearon fuertemente las finanzas de los hogares, por lo que el recaudo por cánones de arrendamiento se redujo bastante. Fedelonjas asegura que teniendo en cuenta estas condiciones, muchos propietarios y arrendatarios siguen buscando acuerdos. Otra salida obligada fue la disminución en los cánones, que según la agremiación, estuvo entre el 10% o hasta el 50%.

Lo que es claro, es que pese al panorama con el que iniciamos este año, el sector inmobiliario ha venido adaptándose a la denominada “nueva realidad” en medio de la pandemia. Este renglón económico viene golpeado en algunas líneas, pero dando lentos pasos de recuperación. Una evidencia de ello, es el incremento en los índices de vacancia de casas y apartamentos en Colombia. Según Galería Inmobiliaria, en las cuatro principales ciudades del país (Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla) se registró un incremento en el número de días en que un inmueble usado se arrienda o se vende, junto con una contracción en los negocios de arriendo cerrados o llevados a cabo.

Habrá que esperar finalmente, las cifras oficiales del DANE sobre el comportamiento de la economía e inmobiliario del primer trimestre y además, hacer fuerza y ser demasiado optimistas, para que en el plano nacional, el descontento y las manifestaciones sociales que se han presentado en los últimos días, no sean factores determinadores para que la recuperación siga siendo desacelerada y los impactos sean más negativos que lo que se vislumbra para los primeros meses del año.